LinkedIn no es solo para quienes usan saco todos los días, ni para los que ya tienen diez años de experiencia y un MBA en escuelas del extranjero. También es para ti: estudiante, egresado, becario, o incluso para quien todavía no tiene del todo claro qué quiere hacer con su carrera.

Y sí, al principio puede parecer un lugar frío, lleno de selfies con frases de superación personal. Pero si aprendes a usarlo con intención, LinkedIn puede convertirse en una herramienta poderosa para abrirte camino profesional desde hoy, no “cuando termines la carrera”.
Este artículo nace como parte de una conversación que tuve en clase, en la materia de Pensamiento Profesional, con estudiantes de distintas ingenierías y licenciaturas. En cada generación surge la misma inquietud: “Profe, ¿cómo puedo destacar si todavía no tengo experiencia?”
Como docente, una de mis mayores motivaciones es ayudar a mis alumnos a prepararse no solo para aprobar una materia, sino para salir al mundo profesional con herramientas reales. LinkedIn no es la solución mágica, pero sí es una de esas llaves que pueden abrir puertas si sabes cómo usarla.
Escribo esto porque he visto talento quedarse en silencio por no saber cómo mostrarse. Y si este texto ayuda a alguien a dar su primer paso con más claridad y confianza, entonces valió la pena escribirlo.
Por lo anterior, quiero ofrecerte una guía sencilla, sin paja, sin fórmulas mágicas y que, en mi experiencia, funciona.
1. Tu perfil es tu carta de presentación (aunque no tengas experiencia laboral)
No necesitas haber trabajado en Google para tener un perfil que llame la atención. Haz esto:
- Foto clara y profesional. Por profesional no me refiero a que necesitas un estudio fotográfico; solo buena luz y que se te vea bien. Evita selfies con filtros.
- Un título claro. No pongas “Estudiante buscando oportunidades”. Mejor:
“Estudiante de Negocios | Interés en Big Data y estrategia comercial” - Acerca de mí (extracto): Cuenta en 3-4 líneas qué estudias, qué te apasiona y qué estás buscando. Sé humano, sé tú.
No copies lo que ves en otros perfiles. Algo que funciona es simplemente preguntarte: ¿qué me gustaría que un mentor, reclutador o colega supiera de mí en 30 segundos?
2. Habla de tus proyectos como si ya fueras profesional
No subestimes lo que haces en la universidad. Muchas de las actividades que se desarrollan, proveen una importante experiencia. Me consta que al menos ya has realizado:
- Un análisis de mercado
- Un caso práctico en clase
- Una infografía útil, un dashboard en Excel o Power BI
Todos estos ejemplos, ya son materiales para tu portafolio. Súbelo a tu perfil en la sección de “Proyectos” o incluso en publicaciones. Por ejemplo, si dices que te gusta el marketing, muestra algo que hiciste relacionado.
3. Publica contenido útil (sin caer en el “LinkedInfluencer”)
Ojo aquí. No tienes que postear todos los días, pero, sí puedes compartir de vez en cuando aquello sobre lo que vas ganando experiencia, por ejemplo:
- Una reflexión sobre un libro que estás leyendo
- Aprendizajes de una clase o conferencia
- Recursos que usas para organizarte mejor
Hazlo desde tu propia experiencia, sin pretender que tienes todas las respuestas ya. Nuevamente lo destaco: ¡No subestimes lo que haces en la universidad!
Se trata de conocer personas reales aprendiendo en el camino.
5. Aprovecha LinkedIn como biblioteca, no solo como megáfono
Una vez lo dije en clase y resultó más poético de lo que esperaba: el mayor valor de LinkedIn no está en que tú hables, sino en que sepas escuchar. Sigue a personas clave en tu industria, explora las empresas que admiras, y métete en grupos donde se hable el idioma que quieres dominar.
Réstale tiempo al contenido genérico y busca contenido especifico y con propósito. Dedica 10 minutos al día a leer lo que otros comparten. Te aseguro que aprenderás más ahí que en varios cursos online.
Para cerrar…
LinkedIn puede ser lo que tú decidas: un simple CV digital o una plataforma para compartir lo que te mueve, conectar con otros y empezar tu camino profesional incluso antes de egresar.
Mantén en foco que, no se trata de fingir que ya sabes todo. Se trata de mostrar que tienes hambre de aprender, de aportar y de crecer. Y eso, créeme, se nota.
¿Ya tienes perfil en LinkedIn? Si quieres, compártelo conmigo por mensaje o deja el enlace en los comentarios del blog. Con gusto te doy retroalimentación honesta. La idea es crecer juntos.
Y si este artículo te sirvió, compártelo con alguien que esté por egresar. Tal vez lo que tú ya sabes, alguien más lo necesita leer hoy.
Nos leemos pronto.
Deja un comentario